ashley madison

Si tienes pareja, pero la posesión y la fidelidad no es algo que compartas con tu chico o chica (también existen relaciones adultas abiertas y estables donde ambos saben perfectamente lo que hace el otro y se respetan), entonces no tienes que estar perdiendo el tiempo en discotecas, bares, clubs o a saber en qué sitios raros te metes para conseguir tener una aventura, para eso existen webs de citas online como es Ashley Madison. A continuación, voy a realizar un análisis en profundidad de esta web para adúlteros y valoraré si merece la pena o no (pero ya os anticipo en el titular de la review mi opinión sobre ella).

En mi análisis he descubierto cosas inquietantes sobre Ashley Madison. Esta red social cuenta con más de 48 millones de usuarios según su web y podrás ver conmigo que no es oro todo lo que reluce. De hecho, lo primero que te llamará la atención es que se llama la nueva Ashley Madison. ¿Qué pasó con la antigua? Ahora lo verás.

Pero antes un poquito de historia

Esta red social con base en Canadá fue creada en 2001, consiguiendo usuarios e inversores de escándalo, su lema era simple “La vida es corta, ten un affaire”.

Y es que a mí me gusta analizarlo todo, las palabras tienen un sentido, un orden y significado en las frases, si tú también lo analizas conmigo, “affaire” significa tener un negocio o asunto ilegal o sucio que haces a escondidas de los demás. Era de cajón lo que iba a pasar años más tarde, en concreto en 2015, pero no voy a adelantar acontecimientos. Aún te queda por saber cómo funciona.

El modelo de negocio y la publicidad que haría diferenciarse a Ashley Madison de otros portales web como eDarling o Meetic, sería motivar la infidelidad de los usuarios, aquellos que podían indicar si estaban casados o tenían una pareja, pero igualmente querían un chat para evadirse.

Al contrario que otras webs de citas en las que tienes que suscribirte o te piden que te hagas VIP para poder seguir usando la aplicación o chats, en Ashley Madison lo que te van a pedir es que, si dos usuarios quieren entablar una conversación, una de las dos partes tendrá que pagar para que se pueda escribir.

Dentro de Ashley Madison

Una vez te registres con tu correo y tu contraseña, podrás indicar un Nick que no tenga nada que ver con tu nombre, de esta forma puedes perder tu dignidad antes de empezar si escoges un nombre poco atractivo, los he visto de todo tipo, desde “Polletis69”, “WallyMerCulo” o “CalabazaPutilla”.

Una vez registrado, pasa el siguiente cuestionario que toda web de citas te hace, pero en este caso no es para buscar afinidades con otros perfiles, en Ashley Madison te dan total libertad en este sentido para que seas tú quien busque y crea que puedas tener más en común con otros u otras. Muy simple.

La oscura historia de Ashley Madison

En 2015 la red social de infidelidades y aventuras fue hackeada y millones de datos sobre usuarios que no querían ser descubiertos salieron a la luz. Investigaciones recientes indican que la seguridad de esta web era irrisoria, por ejemplo, ponían un icono de un candado de seguridad para que los usuarios se sintieran más protegidos, pero no era nada, solo una imagen.

Mucho de los usuarios fueron extorsionados, les pedían dinero a cambio de mantener su privacidad o incluso una vez expuesto sus datos ser eliminadas sus cuentas.

Pero no solo esto, los mismos hackers hicieron otra “contribución”, Ashley Madison se jactaba de tener más de 37 millones de usuarios, pues bien, este grupo desveló que tan solo 5,5 millones eran cuentas de mujeres.

Ashley Madison nos tuvo engañados a casi todos

¿No te dan los números? Muy simple, Ashley Madison estuvo engañando todo este tiempo a sus usuarios con perfiles falsos de mujeres. En un principio cuando esto salió a la luz lo desmintieron, pero en el tribunal muchos trabajadores aseguraron que casi el 90% de las cuentas femeninas eran bots.

A mí, esto me alegra el día, me imagino a un hombre de negocios adulto esperando en un parque o en un bar con un ramo de flores o una pajarita hortera esperando a una chica que no existe y claro, al volver a casa no puede contárselo a nadie ni puede quejarse de que le han engañado, ya que lo que está haciendo él en Ashley Madison no es legal en muchos países donde se considera el adulterio un delito.

Para contrarrestar todo esto, la red social ha intentado dar un lavado de cara y contratar esta vez a profesionales de la seguridad, incluyendo bonos de créditos Premium para los usuarios más exigentes e incluyendo anuncios en programas o canales de televisión populares buscando el apoyo positivo de estas empresas.

En definitiva, es un affaire

Todo tiene un sentido, lo dije al principio, cada palabra pesa en una frase. ¿Cuál era la palabra? Su eslogan, affaire, ellos mismo nos lo estaban escupiendo a la cara y riéndose de todos aquellos usuarios a los que han violado sus derechos de privacidad y protección de datos. Era todo un negocio sucio e ilegal que finalmente ha sido destapado por un grupo de hackers y no me extrañaría nada que fuese un exempleado vengativo quien dio el chivatazo a dicho grupo o que incluso fuese el hombre adulto ridículo con flores y pajarita que decidió vengarse de ese robot virtual que se hacía pasar por una mujer preciosa que le hizo quedar como un tonto.

Esta red social tiene cosas positivas, como su diseño y su libertad a la hora de buscar a otros usuarios para entablar conversaciones, no todo es sexo, a lo mejor solo quieren una larga charla por chats con mujeres virtuales. Aun así, desde aquí no recomendamos Ashley Madison por mentir a los usuarios con perfiles falsos y por no tener seguridad ni datos encriptados. Además de esto no tiene muchas funciones que otras páginas de citas como Fuego de Vida o Encuentro Adulto sí tienen.

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